La cueva de las almas (I).
Escondida si, pero no por ello menos interesante.¡Al contrario! misteriosa, oscura, pequeña, callada.Una simple cueva a vista de las demás personas que, seguramente, abrían pasado por su lado sin percatarse de su existencia. Por alguna extraña razón, quién sabe si el destino tuviera algo que ver, (aunque no creo demasiado en esos cuentos que te meten continuamente, con afán de hacerte a vida más segura y felíz), ella me llamó a mirarla en el momento que pasé por su lado. Su boca, sin ninguna forma especialmente llamativa, vomitó derrepente una vocanada de aire frío que por un momento se me tornó apacible y reconfortante dadas las altas temperaturas de agosto, pero al instante ese aire se volvió amargo, olía a humedad, a polvo, a viejo. Aire viejo que permanecía por alguna circunstancia atado a esa cueva. Algo me decía que tenía que entrar allí, que algo me esperaba. No sé si a mí o a otra persona en particular, pero habiéndola encontrado, porqué reprimir mis ganas de ver qué aguardaba dentro, si es que en verdad había algo...

6 Comments:
en las cuevas viven osos
Hay ganas de verte Carmencilla, hay ganas de verte.
Pd: qué poco aje, en?? no te preocupes que en cuando tenga un ratillo te dejo algunos comentarios con más chicha.
Uhm... what a misterio.
Quiero leer más sobre esta cueva! Me ha gustado empezar a explorarla. Besitos carmenchus!
Yo tampoco hubiera resistido la tentación! Las casas viejas y las cuevas me pueden, tengo que entrar!!
Creo que he olido ese olor.
¡Qué guapo compae, ae!
niña, no actualices tanto a ver si no te vamos a poder seguir...
Publicar un comentario
<< Home