viernes, septiembre 15, 2006

La cueva de las almas II

...Tras mucho tiempo pensando si entraba o si no entraba, un extraño impulso me llamó a adentrarme por esa extraña boca de piedra. Conforme me iba adentrando la luz del exterior parecia despedirse de mi con destellos blancos provocados, seguramente, por el paso de la gente através de la puerta.Pasados unos segundos miré hacia atrás dudando aún si lo que había comenzado a hacer era o no coherente . No sabía lo que podía encontrarme más adelante. Pensé en retroceder, pero el estar allí esa mágica y extraña tarde volvió a mi mente justificando toda esa situación. Seguí avanzando... ruidos de goteras iban reinando como único sonido en aquella cueva. Comenzaba a pensar que en esa cueva no iba a haber mas que eso: ruidos de humedades provocadas por los años. Pero seguí andando por aquel pasillo, y por fin llegué a la habiatación.

La habitación mas extraña que nadie pueda imaginarse. Un viejo candil ardía alumbrando pobremente la estancia con una lucecita anaranjada. Me preguntaba una y otra vez quién podría haber encendido ese candil pues parecía no haber pasado por alli nadie en mucho tiempo. Pronto me di cuenta de que no estaba del todo sola. Cuando miré a mi alrededor me di cuenta que las paredes estaban llenas de papeles, papeles amarillentos que desprendía un fuerte olor a humedad. Me paré a mirar uno de ellos, y ví, como no cabía esperar otra cosa, que había algo escrito en el. La letra era de lo más normal del mundo. Lo que verdaderamente me sorprendió fue lo que había escrito. Era un cuento. El cuento más bonito y a la vez más extraño que jamás me habían contado. Decidí mirar otro de los papeles. Otro cuento, y otro , y otro más... a cuál de ellos más raro...

Me di cuenta de que aquellos escritos nacían de allí, como pekeñitas almas que habitaban aquella cueva. También me percaté de que, no se muy bien cómo, el candil se alimentaba por el nacimiento de otro nuevo cuento.

Aquellas "almas" no podían quedarse alli por siempre. necesitaban ser contadas de alguna u otra forma..asi que decidí comenzar a escribirlas aquí, en el mundo real. Para que, sólo quien tenga los ojos bien abiertos pueda leer esas almas que habitan escondidas en la cueva.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Abriré bien los ojos, quiero leer todas las historias que encuentres en esta cueva; y esperemos seguir alimentando el candil, con nuevos cuentos, nuevos personajes, nuevos papeles viejos. Un besote, "buca"

1:46 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

¡¡estamos (des)esperando ansiosas el relato de esos cuentos...

8:58 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home