La niña del corazón de hielo.
Pues señores, cuenta la historia que en un pueblo, no muy lejano de aquí, vivía una niña a la que todos admiraban por estar siempre alegre. Ante cualquier problema, la niña siempre mostraba su mejor cara, y afrontaba las cosas con alegría de la mejor manera posible. Sus amigos se apoyaban en ella cuando estaban tristes por algún motivo, ya que sabían que ella con su manera de ser los iba a hacer sentirse mejor.
Un día de agosto, muy, muy caluroso, la niña empezó a llorar desconsoladamente y a sentirse muy triste. Ella no sabía porqué le estaba empezando a brotar agua de los ojos, un agua q le recorría la cara asta llegar a su barbilla. Tampoco sabía porqué sentía el pecho oprimido como si tuviera encima una plancha de acero que le impidiera respirar. De repente, sintió un fuerte golpe en su corazón “pum” al poko rato, sintió otro golpe de la misma intensidad que el anterior “pum, pum” sintió que le dolía. ¿ qué le estaba pasando? La niña se asustó mucho. No ¡entendía nada. Fue a preguntarle a una anciana amiga suya, ella seguro que sabía lo q le podía estar sucediendo. Tras mucho hablar, la anciana llegó a la conclusión de que a la niña lo que le pasaba es que hasta ahora había tenido el corazón muerto, cubierto por una gruesa capa de hielo que la hacía no sufrir por nada. Y esa capa estaba poco a poco rompiéndose y desapareciendo. La niña miró asombrada a la anciana no pudiendo creer lo que estaba oyendo. Rompió a llorar de nuevo mientras las manos le temblaban al no poder controlar esa extraña situación. La vieja le advirtió que a partir de ahora ese sentimiento la iba a acompañar con más frecuencia, y que tuviera cuidado de que esas lágrimas no ablandaran demasiado su corazón. Tendría que aprender a convivir con ello.
"pum pum-pum pum- pum pum pum pum-pum pum...¿?"
Un día de agosto, muy, muy caluroso, la niña empezó a llorar desconsoladamente y a sentirse muy triste. Ella no sabía porqué le estaba empezando a brotar agua de los ojos, un agua q le recorría la cara asta llegar a su barbilla. Tampoco sabía porqué sentía el pecho oprimido como si tuviera encima una plancha de acero que le impidiera respirar. De repente, sintió un fuerte golpe en su corazón “pum” al poko rato, sintió otro golpe de la misma intensidad que el anterior “pum, pum” sintió que le dolía. ¿ qué le estaba pasando? La niña se asustó mucho. No ¡entendía nada. Fue a preguntarle a una anciana amiga suya, ella seguro que sabía lo q le podía estar sucediendo. Tras mucho hablar, la anciana llegó a la conclusión de que a la niña lo que le pasaba es que hasta ahora había tenido el corazón muerto, cubierto por una gruesa capa de hielo que la hacía no sufrir por nada. Y esa capa estaba poco a poco rompiéndose y desapareciendo. La niña miró asombrada a la anciana no pudiendo creer lo que estaba oyendo. Rompió a llorar de nuevo mientras las manos le temblaban al no poder controlar esa extraña situación. La vieja le advirtió que a partir de ahora ese sentimiento la iba a acompañar con más frecuencia, y que tuviera cuidado de que esas lágrimas no ablandaran demasiado su corazón. Tendría que aprender a convivir con ello.
"pum pum-pum pum- pum pum pum pum-pum pum...¿?"

7 Comments:
Pum, pum?
no tendría extrasístole?
¿Qué pasa no puedo escribir?
Eres una censuradora!
pero bueno! estás acallando mis geniales comentarios que el mundo debe conocer!!!!
la vin compae qué mala ostia que me está entrando...
a tomar por cu...!!!
jajajajaja! tio lo siento! que tenia mal puesto lo de la moderación de comentarios. ya sabes q eres libre de decir lo que kiers, por lo menos akí. nadie te va a decir nada :)
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